Mujeres vulnerables al acoso y las detenciones arbitrarias

Por Sara Cuba

La Declaración Universal de Derechos Humanos se proclamó el 10 de diciembre de 1948 para todas las personas. Los instrumentos jurídicos en Cuba resaltan la garantía, el respeto, la igualdad, libertad de pensamiento u opinión política, sin embargo, observamos la represión hacia mujeres y varones de la sociedad civil independiente cubana, defensores de los derechos humanos, a quienes el Gobierno ha considerado como contrarios a sus ideales. 

Con respecto a las mujeres disidentes u opositoras,  ellas son víctimas directas de la represión policial, detenciones arbitrarias, acoso y hostigamiento, tras el juicio erróneo creado entorno a sus ideales. El método más común que utiliza la Seguridad del Estado (SE) es la detención arbitraria, al emplear la violencia institucional en la que se evidencia el uso indebido del poder o fuerza. 

Según el Informe 2017-2018 de la organización no gubernamental Amnistía Internacional, la Comisión Cubana de Derechos Humanas y Reconciliación Nacional registró 5155 detenciones arbitrarias en el 2017 y 9940 en el 2016, conforme a la información del Observatorio  Cubano de Derechos Humanos (OCDH). Entre enero y agosto del 2017 se registraron 3554 detenciones arbitrarias. Solo en agosto se realizaron 476 arrestos, de los que 335 fueron a mujeres. De los 335 casos, el 32 % son mujeres negras.

Resulta preocupante el aumento de la represión hacia las mujeres de la sociedad civil independiente. En el primer trimestre del 2019 las cifras se incrementaron, en comparación a años anteriores. Se llevaron a cabo 836 detenciones. Solo en marzo, se efectuaron 252, de las que 156 se llevaron a cabo en contra de mujeres y 96 a varones.

Otro de los métodos de represión hacia las mujeres defensoras es la aplicación de restricciones de salida del país para que no puedan participar de cursos académicos o congresos sobre derechos humanos. Se pueden mencionar casos recientes como el de Zuleidys Pérez, Iris Ruiz y Annia Zamora, entre otros. 

Es preocupante la seguridad de estas mujeres que viven cada día bajo amenazas, persecución, abusos físicos y psicológicos que llegan hasta su seno familiar, donde se expande la represión en contra de sus familiares, al ocasionarles despidos laborales, señalamientos, multas inapropiadas y detenciones arbitrarias. Esta problemática ha generado que las mujeres de la sociedad civil independiente se agrupen en varios movimientos para buscar visibilizar la violencia contra la mujer, en sus distintas modalidades. 





Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *