Violencia institucional, un flagelo que afecta a la mujer cubana

Por Sara Cuba.

Cuando se conmemora los 25 de noviembre el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la mujer, en el imaginario del ciudadano se recuerda la violencia física, psicológica y sexual, modalidades de violencia de las que más noción se tiene. Lo cierto es que a pesar de la promoción de la igualdad de género, los derechos de la mujer y las acciones para contrarrestar los avances de la violencia de género en Cuba, poco se discute o habla de la violencia institucional.

Se define como violencia institucional a una vulneración vulneración de los derechos humanos de la mujer por acción u omisión del Estado. Y es otra de las modalidades de violecia a las que se exponen las defensoras de los derechos de la mujer.

Dentro de las organizaciones femeninas en Cuba no es común hablar de la violencia institucional. Siempre la conversación gira en torno a los maltratos físicos o psicológicos que producen en el ámbito familiar. Sin embargo pocas veces se asocian los maltratos físicos o psicológicos con la violencia institucional. Poco se conoce sobre este tipo de violencia, en el que se pueden identificar como agresores a los agentes estatales. 

Dentro del marco jurídico nacional no se reconoce o no está tipificada como delito la violencia contra la mujer en ninguna de sus modalidades. Solo se hace referencia a la igualdad de género en términos laborales y sociales. Para los funcionarios encargados del bienestar de las personas es más fácil ubicar las culpas sobre los maltratadores o agresores que reconocer su inoperancia. 

¿Es Cuba un país machista?

Quienes abogan por la eliminación de la violencia contra la mujer perciben que aún vivimos en un país netamente machista. Por ende, el Estado también promueve la violencia de género, a pesar de que haya fomentado políticas públicas que de cierta manera favorecen a las mujeres cubanas.

Por otra parte, ¿podemos decir que existe una adecuada preparación de quienes atienden las denuncias por maltrato? En la mayoría de los casos las mujeres que deciden denunciar son víctimas de cuestionamientos relacionados con los motivos que suscitaron la violencia, se sienten revictimizadas. Cabe decir que aún falta mucho camino por recorrer para decir que nuestro país no es machista ni es violento. Solo falta mirar lo que le sucede a las mujeres activistas de la sociedad civil independiente cubana y lo que viven diariamente miles de mujeres en la isla.

Realmente la problemática de la violencia institucional atrapa en sus redes a todas las mujeres cubanas, razón por la que la Red Defensora de los Asuntos de la Mujer (Redamu) tiene dentro de su agenda también hacer énfasis en este problema social que afecta los derechos de la mujer.

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