Visibilizar la violencia contra la mujer, tarea de todos y todas

Por Anabel Gutiérrez.

La violencia contra la mujer se ha convertido en un problema social. En Cuba, las primeras acciones de un grupo de mujeres de la sociedad civil independientes, con intereres comunes, fue conformar una red promotora de los derechos de la mujer y la igualdad de género denomada Red Defensora de los Asuntos de la Mujer (Redamu).

Desde hace dos años, estas mujeres congregaron en actividades a mujeres y varones – porque también ellos aportan en la solución de este problema – de sus comunidades y organizaciones con el propósito de brindarles conocimientos sobre igualdad, violencia de género, acoso sexual, derechos de la mujer, etc. 

Gracias a estas acciones y los testimonios se ha ido visibilizando la violencia de género en el país. Transitó de ser un asunto prívado o íntimo a un tema de discusión en que se buscaban soluciones y consensos para que los ciudadanos cubanos vayan erradicando cualquier señal de violencia en sus vidas. Gradualmente, los participantes se apoderaron de nuevos conocimientos y términos hasta hace poco desconocidos.

Mediante estas actividades, podía identificar que la violenica de género está visible en varios ámbito (calle, hogar, trabajo) y reconocer las distintas modalidades: psicológica, laboral, simbólica, económica, física y sexual.

Por medio de las capacitaciones se logró que algunas mujeres en las actividades se autoreconocieran como víctimas de violencia. También, empezaron a desechar de su mente que la violencia es un asunto privado o algo común en su vida familiar.

El papel del Estado y la sociedad civil

Pese a que el Estado cubano ha comenzado a promover campañas para la prevención y eliminación de la violencia hacia la mujer, aún son insuficientes sus acciones. Hacen falta políticas públicas y legislaciones que la amparen frente al actuar de los agresores.

Por su parte, la Redamu, organización independiente de las sociedad civil cubana, por medio de sus defensoras ha desplegado sus esfuerzos en distintos puntos de la isla a fin de los participantes se involucren en la defensa de los derechos de la mujer y expongan sus principales preocupaciones en torno a los problemas de la mujer cubana.

Según los testimonios de las participantes, de los talleres formativos han aprendido nuevas modalidades de violencia: laboral, obstétrica, económica, vicaria e institucional. Ellas reconocen que la labor de formación de las instituciones estatales ha sido mínima. La desinformación por años ha propiciado que muchas mujeres no reconozcan como parte de este flagelo social.

Es importante que se continué abordando el tema y hacer aún mas visible todas las formas de violencia de género. De esta forma contribuimos a su eliminación, evitando que más mujeres terminen víctimas de feminicidio o que la suma de casos de violencia aumente.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *