La situación que enfrentan las madres para acceder a un empleo en Cuba

Por Yudelkis Guilarte

Después de alcanzar la mayoría de edad, las mujeres en Cuba, o incluso sin haber llegado a ella, comienzan a tener hijos. El problema ahora, para quienes no cuentan con los medios económicos necesarios para garantizarles un futuro estable (aún en las precarias condiciones económicas en la isla), será poder acceder a un empleo. Un obstáculo, que deberán superar de conseguir un trabajo, será contar con el apoyo de una persona o institución que cuide a su hijo durante su horario laboral. En el caso del segundo, existen los llamados círculos infantiles que son los encargados de velar por el bienestar y la educación del niño para que la madre pueda trabajar. Hasta aquí la situación de algunas mujeres puede verse aliviada. 

Lo triste, en Cuba, sucede con algunas mujeres que no pueden pagar al círculo infantil por el servicio de cuidado de sus hijos, y de esta manera poder trabajar. Por lo tanto, se les hace difícil trabajar y sustentarse económicamente. Aquí muchas de las mujeres llegan a convertirse en dependientes económicamente de sus familiares o pareja. Incluso existen aquellas que queriendo aún trabajar no pueden realizarlo porque sus parejas se lo prohíben, convirtiéndose así en víctimas de violencia económica, en las que el hombre intenta afianzar su figura como jefe de familia, en un esquema de desigualdad de género.

En el caso de las madres solteras cubanas que no poseen un empleo, ellas no tienen la oportunidad de que sus hijos puedan acceder a un círculo infantil, porque para ellos en estos centros se les pide que estén trabajando. La otra opción que les quedaría, si es que no cuentan con el apoyo de sus familiares, son las llamadas casas cuidadoras. Estas son particulares y cobran 10 cuc por cuidar a cada niño.

Por su parte, las mujeres embarazadas tienen problemas para acceder a un empleo porque en la mayoría de los centros laborales no les ofrecen la posibilidad de trabajar por su estado de gestación, ya que según los empleadores ellas trabajarían por un periodo corto de tiempo y luego tendrían que pagarles su licencia de maternidad. También dicen que les ocasionan que en el caso de que les paguen su licencia de maternidad tienen que pagar la contratación temporal de otra persona. 

En el caso de las mujeres jóvenes que no concluyeron sus estudios, ellas deben vivir diariamente con el temor de que otra persona más preparada que ellas ocupe la plaza de trabajo. Si aparece una persona con los requisitos para el puesto, rápidamente el empleador buscará la forma de sustituirla.

Ya que estamos abordando el tema de mujer y empleo, no se puede dejar de mencionar que muchas madres en Cuba por recaer solo sobre ellas el cuidado de los hijos deben ausentarse del trabajo, llegar tarde en reiteradas ocasiones, exponiéndose a que advertencias, o ultimátum por parte del empleador, que no llega a comprender que estas mujeres deben equilibrar su vida entre las tareas del hogar y su trabajo.

Entonces, son varios los desafíos y temores que las mujeres en Cuba deben superar para obtener o mantener un empleo, si es que no quieren caer en la dependencia económica. Y muchos de los problemas se dan porque las instituciones o las autoridades cubanas evaden su mirada de la realidad diaria que sufren las mujeres en la isla.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *