Violencia y desigualdad de género en tiempos de pandemia

Por Mery Paulín

La medida de aislamiento social que ha adoptado el Gobierno de Cuba para debilitar la curva de infectados por el COVID-19 es necesaria, sin embargo ha puesto en un mayor peligro a aquellas mujeres víctimas de violencia doméstica. Es conocido en Cuba que no existen órdenes de alejamiento efectivas para los agresores. Muchas mujeres están expuestas a episodios de violencia en el hogar. En los medios independientes, que es la vía por donde los cubanos llegan a informarse de la verdadera realidad cubana, se han reportado hasta la fecha tres casos de feminicidio en Las Tunas, Artemisa y Cienfuegos, y dos casos violencia sexual en La Habana, durante el COVID-19. Estos son los casos que se llegan a conocer, pero existen casos de violencia de género que no son visibles porque las mujeres que viven con sus agresores temen denunciarlos por miedo a represalias o porque las autoridades desestiman registrar sus casos.

Pandemia en un país desigual

Al 21 de mayo, el Ministerio de Salud Pública (Minsap) de Cuba ha reportado 80 fallecidos por el COVID-19.  Muchas personas se exponen en la isla a contagiarse no porque deseen incumplir con la medida de aislamiento social, sino porque en el país escasean los alimentos básicos y productos de aseo personal. Estos mismos productos que son la preocupación diaria de las mujeres por conseguirlos, porque en ellas ha recaído más que nunca la responsabilidad del hogar. Esta situación lleva a muchas mujeres a sufrir cuadros de estrés, ansiedad, y en el caso de quienes conviven con sus agresores el temor de que al retornar a casa sin los alimentos u otros productos puedan ser víctimas de violencia doméstica.

La falta de recursos económicos, más la sobrecarga de trabajo doméstico, cuidado de niños y ancianos; y por si fuera poco el temor de aquellas que viven con sus agresores muestra cómo afecta de manera desigual el COVID-19 a mujeres y varones en la isla. A diferencia de muchas situaciones, la violencia doméstica no conoce de cuarentena, ni cesará el maltrato durante la pandemia, más bien serán más frecuentes hechos de violencia física, psicológica, económica y sexual. Muchos de los casos de violencia  no están siendo atendidos adecuadamente por las autoridades del país, o no llegan a saberse porque  la las víctimas no denuncian al agresor o sencillamente porque para quienes deberían proteger a las mujeres es mejor que ellas desistan de denunciar al agresor. 

Muchos otros países buscan maneras o soluciones para proteger a los ciudadanos ante la pandemia. En el caso de Cuba, la pandemia ha revelado más que nunca cuán desiguales y desprotegidas están las poblaciones vulnerables con relación al respeto de sus derechos humanos. 

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