Obstáculos que enfrentan las mujeres defensoras de los derechos humanos en Cuba

Por Yudelkis Guilarte.

Cuba cuenta con un grupo importante de mujeres a lo largo de todo el país que integran la sociedad civil independiente cubana. Estas son mujeres comprometidas con la defensa y promoción de los derechos humanos, la democracia y la libertad para así lograr que Cuba sea un país libre y democrático donde todos sean iguales ante la ley, donde se respeten los derechos humanos. Para lograr cumplir con este compromiso, ellas tienen que enfrentarse diariamente a disímiles problemas para llevar a cabo su compromiso y lograr que en Cuba sea una país democrático.

Las iniciativas lideradas por las activistas son el blanco de los ataques de las autoridades del país y de los agentes de Seguridad del Estado (SE). Las activistas de la sociedad civil independiente sufren acoso, represión, interrogatorios y se les detiene de forma arbitraria.

Algunas de estas activistas de derechos humanos fueron expulsadas de sus centros de trabajo debido a su forma de actuar y pensar. Las autoridades hostigan a los jefes de los centros de trabajo de estas activistas, con el propósito de que las expulsen y se queden sin un sustento económico. Ante la presión de los agentes de seguridad, los dueños de los negocios terminan cediendo. Las activistas deben enfrentarse a la preocupación de cómo vivir o sustentar a su familia. Bajos  excusas inexplicables, las activistas de derechos humanos son expulsadas de su trabajo. El  régimen cubano busca de distintas maneras afectar la vida de quienes dedican sus esfuerzos a promover los derechos humanos e ideas democráticas en Cuba. En su vida diaria, estas valerosas mujeres deben enfrentar situaciones desagradables que tienen como fin de que  desistan de llevar a cabo sus labores. Entre las acciones llevadas a cabo por la Seguridad del Estado se pueden describir las siguientes:

En no pocas ocasiones, las viviendas de las activistas son allanadas sin justificación alguna por la SE. La policía se lleva sus objetos de trabajo como lap tops, celulares, grabadoras, etc. También se apropian de documentos. Estos anallamientos provocan en las defensoras sentimientos de impotencia frente a sus derechos vulnerados. Pese a las vulneraciones de sus derechos, ellas buscan con su activismo que los cubanos gocen de libertades y derechos inherentes a ellos por su condición de seres humanos.

Aquellas activistas de la sociedad civil independiente que, aparte de dedicarse al activismo, laboran como cuentapropistas o trabajadores independientes son víctimas de revisiones injustificadas en sus centros de  trabajo, llamadas de advertencia y citatorios de la policía. Estas mujeres son vigiladas por las autoridades cubanas, todo con el firme propósito de hacerlas desistir de su activismo y su compromiso de defensa de los derechos humanos. Ahora con la mayor penetración de internet en Cuba, los ataques hacia las activistas se ha trasladado también a las redes sociales.

Otro método muy común en la isla para hostigar a las activistas son las detenciones arbitrarias. Según datos proporcionados por el Observatorio Cubano de Derechos Humanos (OCDH), se registraron 67 detenciones arbitrarias en la isla en mayo y 74 citaciones policiales a activistas[1].

En las calles cubanas también se vive la represión. Solo por el simple hecho de expresar lo que se siente o por relacionarse con un grupo de personas que comparten objetivos en común, las activistas son detenidas arbitrariamente. En ocasiones estas detenciones escalan a niveles de violencia física y psicológica. Todo esto sin contar las atrocidades a que son expuestas cuando son detenidas en las unidades policiales.

Y si además le sumamos el hecho de que les infunden amenazas a través de sus hijos y familiares. Esto demuestra la falta de escrúpulos para atemorizar a estas mujeres defensoras de los derechos humanos. Pese a estos atropellos dirigidos hacia ellas, estas activistas luchan incansablemente por alcanzar el anhelado sueño de tener una Cuba libre y democrática.

Con respecto a los derechos políticos, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos ha señalado que el Estado cubano no brinda garantía para que activistas, opositores y defensores de derechos humanos gocen de sus derechos políticos. Sobre todo, le preocupa que se han intensificado la violencia hacia las mujeres activistas por parte de las autoridades estatales. La CIDH solicitó al Estado cubano que adopte medidas administrativas necesarias para asegurar la participación de todas las personas en cargos de representación del Estado, sin que se les discrimine por motivos políticos. Aún en Cuba se está lejos de ser una sociedad que respete el pluralismo político y la libertad de opinión de personas que disienten del régimen cubano.


[1] Observatorio Cubano de Derechos Humanos (OCDH). Gobierno de Cuba no ha declarado estado de emergencia por Covid-19, pero aprovecha para limitar aún más los derechos y libertades, denuncia OCDH. Disponible en: https://observacuba.org/gobierno-de-cuba-no-ha-declarado-estado-de-emergencia-por-covid-19-pero-aprovecha-para-limitar-aun-mas-los-derechos-y-libertades-denuncia-ocdh/. Publicado el 3/6/20.

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