¿Qués esperamos las mujeres cubanas luego del Covid-19?

Por Yudelkis Guilarte. 

En Cuba, y como en la gran mayoría de los países de mundo, estamos atravesando por momentos difíciles y de adaptación, debido a la pandemia del Covid-19. En este momento, en la isla las autoridades públicas informaron el fin de la fase 1, es decir, del confinamiento en los hogares, salvo para las provincias de La Habana y Matanzas.

El resto del país ha comenzado la fase 2 de recuperación económica, así lo informó el sitio web del medio oficialista Cubadebate. La fase 2 permitirá que se abran nuevamente los lugares públicos, con restricciones, y locales de trabajo. Con ello podemos decir que cada hombre y mujer podrá incorporarse a su vida laboral y cotidiana, tomando siempre en cuenta los cuidados debidos. 

Sin embargo, ¿qué hemos conocido y aprendido sobre la realidad de las mujeres durante el periodo de aislamiento social? Después de tres largos meses de estrés y depresión constante, porque como ya sabemos durante la actual crisis que enfrentamos por el Coronavirus se evidenció y visibilizó con mayor crudeza la falta de recursos y alimentos en la isla, que las mujeres cubanas fueron y aún lo son las más afectada por todas las situaciones que pasó y que aún debe enfrentar: episodios de violencia de género, desigualdad de género, feminicidio, una mayor carga de las responsabilidades del hogar, y, en el caso de las activistas de la sociedad civil independientes y defensoras de los derechos humanos, vulneraciones  a sus libertades y derechos en plena pandemia del Covid-19.

¿Qué se espera de las autoridades y del régimen cubano con respecto a los derechos de la mujer? Esperemos que el régimen de la isla tome conciencia, al encargarse de priorizar las necesidades inmediatas de las mujeres para que ellas de una vez tengan una buena calidad de vida como se merecen. Las mujeres cubanas merecen respeto a sus derechos, una vida libre de violencia y de discriminación, a sufrir menos acoso, a no estar expuestas a hechos tan inhumanos como el feminicidio, a participar de la vida social y política en sus comunidades sin que se les discrimine o separe por no comulgar con las ideas del régimen, a que su voz sea escuchada en el hogar, su organización o cuando denuncie un atropello a cualquiera de sus derechos ante las autoridades

Como defensoras de los derechos de la mujer debemos exigir  leyes y políticas públicas eficientes con un enfoque de género, para que otras mujeres no se conviertan en víctimas de violencia, de feminicidio, de discriminación o de vulneración a sus derechos. Si vamos a comenzar una nueva etapa de nuestras vidas luego del Covid-19, lo más justo sería que se ofrezca una buena calidad de vida a todas las mujeres de nuestro país porque fueron y serán siempre un pilar fundamental de nuestra sociedad. Y para que esto suceda debemos actuar en conjunto y con el compromiso de defender nuestros derechos y libertades. 

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