Violencia de género, desigualdades y desprotección en Cuba

Por Sara Cuba Delgado.

A pesar de que existe un interés desde la sociedad civil independiente cubana en cuanto a la prevención y eliminación de la violencia de género en Cuba, no todos priorizan la defensa de los derechos de las mujeres en la isla. El régimen cubano quien alega garantía de igualdad y no discriminación, intenta minimizar o esconder la prevalencia de la vulnerabilidad de la población femenina y sus desventajas en relación con los hombres. Sin embargo, la defensa por la igualdad, la libertad y la democracia es un objetivo común entre los defensores de los derechos humanos en la isla. 

Las mujeres defensoras de los derechos humanos –y hablamos de las defensoras de los derechos de la mujer y de las activistas que piensan diferente a la ideología del régimen cubano– día a día se enfrentan a estereotipos de género y a un machismo arraigado en las instituciones y sociedad cubana.

Por más de 60 años, el régimen cubano ha impregnado en la conciencia de los hombres y mujeres de la isla la idea de que en Cuba sí hay igualdad de derechos entre hombres y mujeres y de que no existe violencia hacia las mujeres. Sin embargo, a pesar de que no existen cifras oficiales sobre mujeres que han perdido su vida en manos de varones, es común encontrar en las redes sociales y los medios independientes cubanos casos de feminicidios, que obviamente la prensa oficial no visibiliza.

Fue por primera vez en el 2019 cuando comenzó a circular en las redes sociales la alarmante declaración del régimen cubano en su primer Informe Nacional sobre la implementación de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, en el que reconocía la existencia de feminicidios en la isla, dando a conocer la cifra de “0,99 feminicidios por 100.000 adolescentes y mujeres cubanas de 15 y más años”. Fue aquel momento un indicio en cuanto al reconocimiento de los feminicidios, así como una premura de visibilizar la violencia hacia la mujer dentro y fuera de Cuba. Lo que se criticó de esta cifra, por parte de la sociedad civil independiente, es que los datos ofrecidos por el régimen cubano no reflejaban la verdadera realidad, tampoco que había un desagregado de las víctimas de feminicidio por provincia u origen racial, y que realmente la cifra de casos era superior a la brindada en dicho informe.

Otro indicio de apertura para la prevención y eliminación de la violencia de género en Cuba surgió cuando fue aprobada la vigente Constitución de La República, aprobada en el 2019, la que dispone en su artículo 43 que: “El Estado propicia la plena participación de la mujer en el desarrollo del país y la protege de cualquier tipo de violencia”. En aquel momento las mujeres defensoras de los derechos humanos pensamos que luego de las reformas políticas necesarias entraría en vigencia una ley que sancionaría la violencia de género, así como que se tipificaría como un delito el feminicidio dentro del Código Penal cubano. Tras no haber respuestas por parte de las autoridades cubanas con respecto al tema, y al continuar viviendo bajo un machismo y un régimen que en la práctica no parece interesarle los derechos de la mujer, resulta casi imposible que se reconozca el feminicidio como un delito dentro de la norma jurídica cubana y menos que en la práctica las mujeres en Cuba se sientan seguras de no ser víctimas de violencia de género.

No obstante, las ganas de exigir el respeto a la vida de las mujeres impulsó, en el 2019, a un grupo de mujeres de la sociedad civil cubana a presentar una solicitud de Ley Integral contra la Violencia de Género. Lamentablemente, la solicitud fue pospuesta por el Parlamento cubano. Así queda demostrado que al actual régimen cubano no le interesa en realidad los derechos de  las mujeres, y para la que, en Cuba, no existe un antídoto que ayude a que las mujeres vivan en una sociedad libre de violencia.

Otra de las violaciones a los derechos de la mujer se ve reflejada en la persecución constante hacia las mujeres de la sociedad civil independiente, aquellas que defienden y promueven el respeto a los derechos humanos. Ellas son acosadas y hostigadas por el régimen cubano, que en reiteradas ocasiones ha hecho uso de la fuerza y la injusticia para desestabilizar los esfuerzos de la sociedad civil cubana y desalentar a las activistas cubanas comprometidas con la defensa y promoción de los derechos humanos, la igualdad, la libertad y la democracia. Las mujeres de la sociedad civil independiente están en constante peligro de violencia política e institucional. Estas mujeres sufren amenazas, detenciones arbitrarias y acoso. Sus derechos vulnerados han sido visibilizados por organizaciones internacionales. Algunas cifras que podemos resaltar son las que publicó el Observatorio Cubano de Derechos Humanos (OCDH). Según el Observatorio[1], en el primer trimestre del 2019 ocurrieron 836 detenciones arbitrarias. Llama la atención que solo en el mes de marzo hubo 252 personas detenidas por razones políticas: 156 eran mujeres disidentes y solo 96 eran hombres; visiblemente las mujeres cubanas fueron más hostigadas.

También es preocupante el acoso psicológico que sufren las mujeres defensoras de los derechos humanos, una de las formas más comunes de la violencia de género.  Son víctimas directas de las fuerzas represivas de la Seguridad del Estado (SE), quienes perpetúan y organizan bajo el anonimato mítines de repudio. También hacen que circulen calumnias asociadas con la vida privada de las mujeres, con el objetivo de dañar su dignidad.  En muchos casos los agresores son mujeres que responden a los intereses del régimen cubano. Esto evidencia que existen desigualdades políticas en el sector femenino, por lo que no podemos decir que vivimos en una sociedad democrática que respeta los derechoss de todos sus ciudadanos.

La nula protección del régimen cubano hacia organizaciones que defienden los derechos humanos y los derechos de la mujer, o hacia organizaciones de mujeres no acordes al sistema autoritario y partido único, da muestra de la falta de respeto por los derechos humanos y la democracia. Por ello, urge que la sociedad civil independiente ponga en agenda la igualdad de derechos entre hombres y mujeres, el acompañamiento y defensa de la labor que realizan las defensoras de los derechos humanos y de las mujeres activistas. Por último, también resulta inminente la unión de todos los movimientos u organizaciones de mujeres en Cuba para contribuir y fortalecer la defensa y promoción de los derechos de la mujer.


[1] Observatorio Cubano de Derechos Humanos. Más de 250 detenciones arbitrarias en Cuba en marzo, 836 en el primer trimestre de 2019. Publicado el 18/04/2019. Disponible en: https://observacuba.org/mas-de-250- detenciones-arbitrarias-en-cuba-en-marzo-836-en-el-primer-trimestre-de-2019/.

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