La mujer cubana y la problemática para acceder a productos de primera necesidad

Por Yudelkis Guilarte Reyes.

Como sabemos, a raíz de toda la crisis económica que atraviesa el país agudizada por el Covid-19 y otras restricciones económicas impuestas en Cuba, el régimen cubano decidió abrir, desde el 20 de julio, una red de comercio en moneda libremente convertible (MLC) Estas tiendas han puesto a disposición de los cubanos productos alimenticios, de aseo y ferretería de gama media y alta, como parte de una estrategia para sacar a flote la economía cubana y como una alternativa de panacea para hacerle frente a la crisis económica mundial producto del Coronavirus. 

Al parecer, el régimen cubano no ha tomado cuenta o decide ignorar la realidad en la que vive la mayoría de la población cubana, y en especial las mujeres de la isla a quienes socialmente se le ha impuesto ser las encargadas de las compras y abastecimiento en el hogar. Lo cierto es que la apertura de estas tiendas MLC lejos de beneficiar a las mujeres cubanas, ellas ahora perciben cuán inalcanzable es acceder a productos de primera necesidad.

Para entender mejor la problemática que trae consigo estas nuevas tiendas en MLC, se debe comprender que hasta alrededor de un año o dos cómo usualmente se realizaban las compras en Cuba. Pero antes debe entenderse la situación en general de la economía cubana.

El verdadero problema es que para la gran mayoría de familias cubanas su situación económica es inestable. Lo poco que perciben y que no les permite cubrir sus necesidades básicas de alimentación y aseo personal. El salario promedio de un cubano oscila entre los 30 y 40 USD. Y en el caso de muchas familias, solo un miembro del hogar trabaja y el resto depende económicamente de ellos, siendo las mujeres las que dependend en su mayoría de sus parejas u otros familiares. Con un salario tan bajo, para las mujeres encargadas de abastecer los productos necesarios en el hogar ya era un viacrucis cubrir la demanda de productos de primera necesidad en las tiendas sin problemas. La principal barrera que tanto cubanas y cubanos enfrentaban, y aún enfrentan, es que no cuenta con el dinero necesario para obtener todos los productos que demandan.

Ahora, las mujeres cubanas tiene la opción de comprar productos de primera necesidad en la red de tiendas en MLC. Y el principal problema sigue siendo el mismo: el bajo salario familiar. Además de ello, para aaceder a los productos de estas tiendas, el comprador debe contar con una tarjeta en USD. No todos los cubanos cuenta con este tipo de tarjetas en esa diviva, aparte necesitaría que un familiar en el extranjero pueda realizar una remesa para así comprar los productos que ofertan estas tiendas, que no son pocos, porque hay de todo a diferencia de lo que visualiza en las tiendas en CUC.

La estrategia para sacar a flote la economía cubana y como una alternativa para hacerle frente a la crisis económica mundial producto del Coronavirus ha generado comentarios por parte de la población en las redes sociales y en los entornos familiares. ¿Qué tan pensada ha sido esta estrategia económica? ¿Se tuvo en cuenta la realidad que viven miles de cubanos? ¿Por qué para unos sí y para otros no? ¿Y ahora como las mujeres obtendremos estos productos de primera necesidad y aseo personal que en estos momentos no se encuentran en ninguna otra parte?

Una vez más somos testigos que estas medidas impuestas por el régimen de la isla lejos de beneficiar a las familias o mujeres cubanas solo han generado descontento, malestar familiar y tristeza. Lejos de beneficiarnos, estas medidas son pensadas de espaldas a la realidad de la sociedad cubana y nos golpean en la cara diciéndonos que sencillamente esa es la realidad que vivimos.

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