Derechos humanos: cuando la violencia hacia la mujer y otros problemas afectan los derechos de las mujeres cubanas

Por Mery Paulín.

La columna vertebral del discurso oficial cubano se basa en presentarse como defensores de los derechos humanos, la igualdad y las libertades de sus ciudadanos. Aunque en la práctica tal discurso ha sido desbarato por las denuncias de los activistas cubanos y las vulneraciones a los derechos humanos de sus ciudadanos, visibilizadas en la prensa independiente y organismos internacionales de derechos humanos. De entre los grupos vulnerables en Cuba están las mujeres. Sus derechos han sido vulnerados por particulares o agentes de la Seguridad del Estado cubano.

Una muestra de esta vulneración a sus derechos es la violencia hacia la mujer. Dicha violencia puede ocurrir en el hogar, en la comunidad o en las instituciones públicas. También son víctimas de discriminación, acoso, desigualdad de género, entre otros problemas. El Estado cubano ha olvidado que las mujeres son sujetos de derechos y de que deben tratarnos con igualdad ante la ley, así como no ser víctimas de discriminación basada en su sexo, orientación sexual, raza, pensamiento político, etc.

Como defensoras de los derechos de la mujer, debemos seguir educando a las cubanas a conocer y defender sus derechos. La tarea de educar a sus ciudadanos en el conocimiento de sus derechos también debería recaer en el Estado cubano.

Con la llegada del Covid-19 en Cuba, las vulneraciones de los derechos a las mujeres han aumentado. Casos de violencia doméstica y feminicidio han sido reportado por la prensa independiente, sino también las detenciones arbitrarias a las activistas de derechos humanos y las restricción a la libertad de expresión a los ciudadanos cubanos. Las condiciones de vida de los cubanos se han tornado más precarias, claro ejemplo de ello es la carencia de productos alimenticios a lo largo de la isla. Las mujeres, confinadas en sus hogares, deben soportar mayores responsabilidades en el hogar, cuidar de los hijos y de las personas adultas mayores.

Todos estos problemas que afectan diariamente la dinámica de la vida de las mujeres cubanas requieren de medidas que tengan como propósito educar en igualdad a varones y mujeres, como campañas de sensibilización sobre derechos de la mujer, prevención de la violencia hacia la mujer y eliminación de roles y estereotipos de género. También, debería ser tarea del Estado cubano establecer protocolos especiales de denuncia y protección de víctimas de violencia de género, sobre todo capacitar a los funcionarios públicos para evitar que revictimicen a las víctimas de violencia de género. Por último, se deben potenciar programas de educación en igualdad de género, desde las instituciones públicas cubanas y con el apoyo de la sociedad civil independiente. Estas acciones conducirán a que progresivamente la situación de las mujeres cubanas cambie a largo plazo.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *